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Setlist
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Eating-Puntuación:
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Aun recuerdo cuando en los noventa las bandas de Speed o Power Metal tipo Helloween sacudían la escena metalera al rebufo de los grandes del Metal germano minando las estanterías con productos competentes aunque a la vez bastante similares entre si, en esa época desde el feudo de Berlusconi, afloraron dignos y no tan dignos representantes de este estilo sonoro. Lo que me parecía curioso es que los integrantes y componentes de estas bandas, por momentos, oscilaban de un lado a otro como músicos de quita y pon, me explico, Lucca Turilli, por ejemplo, pertenecía entre otros a Rhapsody, a su banda homónima y los músicos que poblaban las filas de estos proyectos eran a su vez los integrantes de Labyrinth, que también pertenecían a Vision Divine y así en un vaivén en el que yo mismo me perdía de lanzamiento en lanzamiento, por lo que tras la sorpresa inicial y profundizando un poco en su música las composiciones de los temas empezaron a convertirse en trabajos clónicos, idénticos en composición y ejecución, ayudando a que muchos como yo abandonaremos ese estilo a pro de sonidos más novedosos . Pero de entre tanto Metal con toques renacentistas y colores crema que venían desde la bota de Europa, floreció una rosa negra, de calidad apabullante, adoctrinados en el Black Metal mas crudo. Estos fueron Graveworm. Su séptimo trabajo nos llega de mano de Massacre Records con titulo Diabolical Figures y como reza su portada aterradora y a la vez embriagadora nos brinda la oportunidad de bajar al averno de mano de la gente de Stefan Fordi, vocal y frontman de la banda desde 1997, disfrutando, si se puede decir así, de diez temas de Black Metal Sinfónico de alta calidad con un trabajo brutal en las atmosferas creadas por la teclista germana Sabine Meir que bien podría competir con Katrin de Crematory en virtuosidad. El resto de la banda se compone de Martin Innerbichler a la batería, Harry Klonk al bajo y los guitarristas Eric Rigui y Orgler Thomas. La entrada que aplasta nuestros endebles tímpanos con un doble bombo impactante y un grito desgarrador en Vengance Is Sworn sirve de preludio a lo que nos vamos a encontrar, los miembros de Graveworm, que no dan respiro, demuestran que sus composiciones están llenas de fuerza y violencia extendiéndolas de manera virulenta a cada nota de sus temas llagando a cotas grotescas en los primeros minutos de Hell´s Creation o Ignorance of Gods pero respetando el ritmo y el buen hacer musical en unos estribillos pegadizos donde Stefan juega con una dualidad vocal que puede recordarte a Cradle of filth en sus mejores tiempos. Buen disco de los ítalo-germanos que hará las delicias de sus seguidores al no abandonar su raices y que a los prosélitos de Old Man´s Child o Anorexa Nervosa no deberían perderse. Crítica enviada por KOK |
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