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Setlist
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Eating-Puntuación:
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EL Juego ha acabado, y tenemos un ganador, Dave Mustaine. Tras las penurias que ha sufrido Mustaine para evitar que Megadeth fuera a la deriva a causa, entre otras, de la lesión que sufrió en el 2002, que provocó la ruptura de la banda que firmaron el sobresaliente “The World Needs A Hero” y a sus regulares trabajos siguientes, “The System Has Failed” y “United abominations”, todos sus incondicionales ya nos hacíamos a la idea de que pronto tendríamos que darle el pésame a Vic Rattlehead. Nada más lejos de la realidad, “Dialectic Chaos” nos introduce en el disco con un tema instrumental rápido cargado de fuerza e ingenio, que te transporta a sus mejores momentos, recordándote a” Into The Lungs Of Hell “del So Far… y devolviéndonos la fe, reencontrándonos con algo que todos los fans de Megadeth esperábamos, Metal de altísima calidad con sonido completamente actual pero a la vez con ese pequeño tufo rancio que impregnaban los discos que ofrecían en los 80. Pero ahí no acaba la cosa, no dan tiempo al respiro y tras la genial introducción nos demuestran con la trasher “This Day We Fight!” la genial maestría instrumental que manifiestan los integrantes que han ido incorporándose a la banda desde que Shawn Drover el actual batería dio el pistoletazo de entrada en el 2004. Y es que todos los temas se encuentran especialmente inspirados y los combates entre Mustaine y Broderick emergen sin piedad desde cada una de las propuestas del largo comenzando con las rápidas y destructivas 1.320 o Head Crusher hasta pasar a las más tradicionales pero aun así geniales “Bodies” o “44 Minutes”, asegurándote que no echaras de menos ni a Friedman ni a Pitrelli ni a ningún otro de los antiguos integrantes. Terminan el deferente seudorepaso de su andadura con los temas que recuerdan a su etapa más actual, la del nuevo siglo, la semibalada “The Hardest Part Of Let It Go”, que tiene pequeñas reminiscencias a “Promises” por el trato de instrumentación que posee y la medio tiempo “The Right to go insane“ con una entrada genial de bajo y un cambio a la velocidad de la luz en la batalla final que nos obsequian sus dos guitarristas para convencernos de quien es mejor músico. Solo una pega, y es que no hay manera de conseguir la edición en digipack. Por lo demás lo que apuntaba al principio de la reseña. EL Juego ha acabado, y tenemos un ganador, Dave Mustaine; Megadeth. Crítica enviada por KoK |
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